Desarrollo Espiritual

En Las Manos del Alfarero

Dios, como el alfarero supremo, nos selecciona con una visión y propósito que trasciende nuestra comprensión. Al igual que con figuras bíblicas como David, Salomón, Pedro, Pablo y Moisés, nuestra elección no es aleatoria. Incluso en ambientes hostiles, nuestro llamado permanece intacto, revelando que, en las manos del Alfarero, incluso lo que parece inservible puede transformarse en una obra maestra.

Purificación: El Proceso Necesario para la Utilidad La purificación es el paso donde se limpia el barro, eliminando impurezas y preparándolo para la forma que se le dará. Es un paralelo a la santificación en la vida cristiana, un proceso continuo de limpieza y preparación que nos hace aptos para el propósito divino. Al igual que el barro, somos sacados de nuestro entorno anterior y limpiados de las impurezas que hemos adquirido, permitiendo que Dios nos moldee conforme a su voluntad.

La Infusión del Espíritu: Mezclando con el Agua El agua, simbolizando al Espíritu Santo, es esencial en el proceso de moldeado. Nos llena, nos conoce y nos empapa de su presencia, permitiendo que el Alfarero nos moldee de manera efectiva. Esta etapa representa la importancia de estar llenos del Espíritu Santo para ser moldeados y usados por Dios.

En la Rueda de la Voluntad de Dios La rueda del alfarero, donde el barro es moldeado, simboliza la voluntad de Dios en nuestras vidas. A veces, la velocidad y las vueltas pueden parecer abrumadoras, pero están bajo el control del Alfarero divino. Este proceso refleja cómo las circunstancias de nuestra vida, dirigidas por Dios, contribuyen a nuestra formación y preparación para su uso.

El ‘De Repente’ de Dios: Restauración en Sus Manos Incluso cuando el barro se rompe en las manos del alfarero, este no detiene la rueda ni retira sus manos. Dios, en su soberanía, continúa trabajando en nosotros a través de cada situación. Este aspecto nos enseña que, en la presencia de Dios, incluso las roturas pueden conducir a una mayor restauración y propósito.

La Invitación a la Confianza y la Rendición Al enfrentar un nuevo año o temporada en la vida, se nos invita a dejar atrás el pasado y confiar nuevamente en las manos del Alfarero. Este acto de confianza y rendición nos prepara para la restauración y la gloria futura, tal como se contrasta con las tribulaciones presentes en 2 Corintios 4:7-10.

William Velázquez Valenzuela

Amante de la escritura, la educación, la tecnología y su impacto positivo para extender el reino de Dios. Un poco de locutor y otro poco de teólogo.

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