Vida en Cristo

A Los Pies de Cristo

En el relato de Lucas 10:38-42, descubrimos a Marta y María, dos hermanas con actitudes distintas hacia Jesús. Mientras Marta se esmeraba en la hospitalidad, María optaba por sentarse a los pies de Jesús, absorbida en su enseñanza. Este contraste destaca una lección esencial: la importancia de priorizar la comunión con Cristo sobre el activismo.

La Devoción Auténtica de María María, al ungir los pies de Jesús con perfume (Juan 12:1-8), demostró una adoración profunda y personal, saturando el ambiente con la fragancia de su devoción. Su actitud refleja un corazón plenamente entregado a Cristo, capaz de reconocer su valor supremo y de rendir todo en señal de amor y respeto.

La Agonía Transformada en Adoración La historia de María continúa en Juan 11:28-33, donde, aún en el dolor por la muerte de su hermano Lázaro, corre a los pies de Jesús, un lugar de refugio y sinceridad. Su ejemplo nos enseña que en los momentos de mayor dolor y duda, la proximidad a Cristo ofrece consuelo y perspectiva.

A los Pies de Jesús Las Escrituras relatan múltiples encuentros a los pies de Jesús, desde la mujer sirofenicia hasta Jairo, mostrando que, en su presencia, los orgullos caen y los corazones se abren en humilde adoración (Mateo 15:29-31, Lucas 7:36-38). Estos momentos son testigos del poder transformador de acercarse a Jesús con un corazón sincero y quebrantado.

El Juicio y la Verdadera Adoración La crítica del fariseo a la mujer que ungió los pies de Jesús (Lucas 7:36-38) revela la tensión entre la religiosidad superficial y la adoración genuina. Jesús valora más un corazón postrado en humildad ante Él que las apariencias y prácticas religiosas externas. La verdadera adoración emana de un corazón que reconoce su necesidad de Dios y se expresa en total rendición a Él.

Corazones que Arden por Cristo La verdadera adoración es el reflejo de un corazón que, como el de María, elige lo necesario y eterno. Los discípulos en el camino a Emaús (Lucas 24:32) y Jeremías (Jeremías 20:9) experimentaron este fuego interior que impulsa a buscar a Dios incesantemente, demostrando que el verdadero encuentro con Jesús enciende una pasión irrefrenable en el corazón creyente.

William Velázquez Valenzuela

Amante de la escritura, la educación, la tecnología y su impacto positivo para extender el reino de Dios. Un poco de locutor y otro poco de teólogo.

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