Vida en Cristo

La Gracia Transformadora

Muy buen día para todos amigos, hoy vamos a hablar sobre unos de mis temas favoritos, la gracia de Dios, todos sabemos que es un regalo inmerecido y poderoso que transforma nuestras vidas de maneras profundas e inimaginables aun cuando pensábamos que éramos un caso perdido. A lo largo de la historia bíblica, vemos cómo la gracia de Dios se manifiesta en actos de perdón, redención y restauración para con el ser humano. En esta ocasión trataré de disertar sobre qué es la gracia, cómo surge, por qué la obtenemos, por qué la necesitamos, cómo nos ayuda en nuestra vida diaria, y cómo podemos mostrar la verdadera gracia de Dios a todo el mundo.

¿Qué es la Gracia?
La gracia es ese favor y/o regalo inmerecido de Dios hacia nuestras vidas. No es algo que podamos ganar ni merecer por nuestras propias acciones. Efesios 2:8-9 nos dice: «Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe». La gracia es un regalo divino que refleja el corazón amoroso de nuestro Señor, quien nos ofrece salvación y perdón a pesar de nuestras faltas todo el tiempo.

¿De dónde Surge la Gracia?
Bien, la gracia surge del carácter mismo de nuestro Dios y su amor incondicional hacia la raza humana. Desde la creación, Dios ha mostrado su cuidado y amor por nosotros, incluso cuando nos hemos apartado de Él con nuestras acciones malas. El ejemplo más claro de la gracia se manifiesta de manera suprema en la persona de Jesucristo. Juan 1:14 dice: «Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad». A través de Jesús, Dios nos ofrece una inminente reconciliación y redención que no podríamos alcanzar por nosotros mismos por más que nos esforzáramos, no habría forma de obtener esto por méritos propios.

¿Por qué Obtenemos la Gracia de nuestro Dios?
Es una respuesta simple pero poderosa: porque Él nos ama profundamente. Juan 3:16 nos dice: «Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna». La gracia entonces, es un reflejo del amor y la misericordia de Dios Padre, que desea salvarnos y restaurarnos a una relación correcta con Él a través de Jesucristo su hijo. También, la gracia nos capacita para vivir una vida plena y abundante, siguiendo los caminos de Dios, tal como lo dice: San Juan:10:10

¿Por qué Necesito la Gracia en mi Vida?
Todos nosotros hemos pecado, no hay ni uno solo que no haya fallado en algo, ya bien sea por omisión o por comisión y por tanto estaríamos separados de la gloria de Dios eternamente. Romanos 3:23 dice: «Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios». El pecado nos llena de culpa, vergüenza y sufrimiento, y sin la gracia del Señor, estaríamos condenados a vivir sin esperanza y una eternidad apartados de Él. La gracia nos ofrece perdón y reconciliación, nos da la fuerza para vivir una vida justa y nos capacita para superar los desafíos que se presentan en la cotidianeidad de nuestra vida. Efesios 2:1-2 nos recuerda que sin la gracia, estamos espiritualmente muertos, pero con ella, encontramos vida y propósito en el Señor.

¿Pero Cómo me Ayuda la Gracia Hoy en Día?
La gracia de Dios nos ayuda de muchas formas en las diversas áreas de nuestra vida y te comparto algunos versículos que te vendría muuuuy bien memorizar:

  • Trae paz en medio de las pruebas: Filipenses 4:7 dice: «Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús».
  • Nos da fuerza en la debilidad: 2 Corintios 12:9 nos recuerda: «Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad».
  • Brinda la capacidad para amar y perdonar: Efesios 4:32 dice: «Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo».
  • Nos guía en nuestras decisiones: Proverbios 3:5-6 dice: «Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas».
  • Trae identidad nueva a nuestra vida: 2 Corintios 5:17 dice: «De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas».

La Verdadera Gracia de Dios y ¿Cómo Mostrarla al Mundo?
Creo que es evidente, pero me veo en la gustosa necesidad de aclararlo, la gracia no es una licencia para fallar deliveradamente, sino un llamado a vivir en santidad y obediencia. Romanos 6:1-2 dice: «¿Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde? En ninguna manera. Porque los que hemos muerto al pecado, ¿Cómo viviremos aún en él?»

Debemos extender la gracia que hemos recibido a los demás, perdonando, amando y ayudando a quienes nos rodean. Efesios 4:32 nos llama a ser benignos y misericordiosos, perdonando como hemos sido nosotros perdonados. También debemos vivir con humildad y gratitud, reconociendo que todo lo que tenemos es por la gracia de Dios, no por que seamos lo suficientemente buenos, sino por su gracia sublime (1 Corintios 15:10).

Mostrar la gracia de Cristo al mundo implica perdonar a los que nos han herido, aunque esto sabemos que no siempre es fácil. Mateo 6:14-15 nos recuerda la importancia del perdón. Podemos también mostrar compasión y ayuda a los necesitados. Santiago 2:15-16 nos llama a ser activos en nuestra fe.

Definitivamente sin ese precioso regalo de la gracia sería imposible vivir en los caminos del Rey. A través de esa sublime gracia nos ofrece perdón, restauración, fuerza, libertad y una nueva identidad en Cristo Jesús. Al recibir y vivir en esta maravillosa gracia, somos llamados a extenderla a los demás, mostrando el amor y la compasión de Dios a este mundo que tanto lo está necesitando. Deseo de todo corazón que la gracia de Dios te alcance y te transforme para siempre. Nunca más te sentirás excluido cuando te sumerjas a ese maravilloso y caudaloso río de la gracia.

Puedes escuchar este devocional en este episodio de nuestro podcast, una hora de muy buena música y palabra de dios:

William Velázquez Valenzuela

Amante de la escritura, la educación, la tecnología y su impacto positivo para extender el reino de Dios. Un poco de locutor y otro poco de teólogo.

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